nº 619   |   24 al 30 de mayo de 2021

ÚLTIMA CLASE

María Isabel Saracíbar, más de 30 años de docencia en la Facultad de Enfermería

Al finalizar sus estudios de enfermería, en 1977, María Isabel Saracíbar se incorporó a la Clínica para trabajar como enfermera. Once años después, en el curso 1988-89, comenzó a dar clases en la entonces Escuela de Enfermería, centro en el que ejerció la docencia durante más de tres décadas.

En la siguiente entrevista, María Isabel comparte con nosotros sus recuerdos de estos 44 años de servicio a la Universidad.

P. ¿Cómo recuerda sus comienzos en la Universidad?

R. Mi primera etapa en la Clínica la recuerdo como un momento ilusionante y con un cariño especial. Enfermeras y médicos constituíamos un equipo de trabajo con un único sentido y objeto: el cuidado de los pacientes y, esto, en un ambiente de familia.

Mi paso de la Clínica a la Escuela de Enfermería fue un gran reto. Apenas había algunas enfermeras impartiendo docencia (la mayoría de tipo procedimental), no había estructura departamental y la investigación enfermera apenas existía. Pero si me encontré, de nuevo, con un equipo de personas con mucha ilusión y ganas de trabajar por sacar adelante la formación de nuevas enfermeras y con un gran cariño por la Universidad. Ellas fueron la base de lo que hoy es la Facultad de Enfermería.

P. ¿Qué es lo que más le ha gustado de su trabajo?

R. Durante estos años he podido trabajar en un ámbito que me apasiona: la enfermería. En un contexto de continuos retos, muy estimulante, que me ha permitido crecer personalmente y profesionalmente. Me ha gustado mucho poder compartir y debatir acerca de deseos e ilusiones para la formación e investigación de enfermería, con profesores de otras disciplinas como la medicina, la filosofía y la educación, y esto, en un ambiente de gran colaboración.

1983. A la derecha de la imagen, sentada, junto a John Lot Brown y José Cañadell

1997. La profesora Saracíbar el día de su nombramiento como directora de la entonces Escuela de Enfermería

P. ¿Qué se lleva de estos años?

R. Si tuviera que decir una sola cosa, diría que me llevo, principalmente, personas amigas. De hecho, estos días, cuando rememoro estos 44 años de trabajo en la Universidad, lo que me viene todo el tiempo a la cabeza son las personas con las he compartido tantas horas de trabajo, de ilusiones, algunas dificultades y muchas alegrías.

P. ¿Hay algún momento que recuerde de manera especial?

R. Para mí fue apasionante el viaje que realicé junto a Amparo Zaragoza, en 2002, a Estados Unidos. Visitamos algunas de las universidades de mayor prestigio en el ámbito de la enfermería. Ver hecha realidad la enfermería con la que soñábamos fue impresionante. Además, poder hablar con las líderes de la enfermería del ámbito internacional tuvo muchos frutos para nuestra Facultad. Podría contar de este viaje anécdotas que todavía me hacen sonreír, pero no tienen cabida aquí. Lo pasamos muy bien.

2003. Isabel Saracíbar recibe la Medalla de Plata de manos del entonces rector José María Bastero

2010. La profesora Saracíbar el día que fue investida doctora

P. ¿Cuáles van a ser sus planes a partir de ahora?

R. Realmente no he pensado mucho en mi futuro. Seguiré conectada con mi Facultad puesto que todavía tengo que cerrar algunas cuestiones. Así que no será una ruptura total. Me ilusiona disponer de una mayor tranquilidad para disfrutar de mi familia, poder viajar un poco más con mi marido, gozar de ratos con mi nietos (¡ya soy abuela!) y, también, disponer de más tiempo para compartir con mis amigas. Iré viendo. Pero, como se dice en estos casos, entro en una etapa de júbilo y, eso, siempre alegra.