nº 619   |   24 al 30 de mayo de 2021

100 CUMPLEAÑOS

Ángela Mouriz, una profesora centenaria

La primera mujer en unirse al claustro de la Facultad de Medicina cumplió 100 años el pasado sábado 22

La primera profesora de Farmacología de la Universidad, Ángela Mouriz, cumplió 100 años el pasado sábado. Fue una jornada muy especial para ella. A las once de la mañana asistió a misa y después de desayunar, vio un breve vídeo sobre su vida y su paso por la Universidad, preparado especialmente para la ocasión. Luego disfrutó un aperitivo en el que no faltó su cervecita. Fue una jornada emotiva, en la que recibió las visitas que la pandemia permite en estos momentos y también varios ramos de flores. Entre otras personas, fue a visitarle María Iraburu, vicerrectora de Profesorado, que le entregó el libro del 50 aniversario de la Facultad de Medicina, dedicado por el rector, agradeciéndole todos sus años de trabajo.

El decano de Medicina, Secundino Fernández, también quiso trasladarle el cariño de su facultad: «La Facultad de Medicina, alumnos, profesores, personal y junta directiva felicitan por su 100 cumpleaños a la doctora Ángela Mouriz, primera mujer que se unió al claustro de profesores de la Facultad, en febrero de 1957, como profesora e investigadora experta en Farmacología Experimental y Fisiopatología Respiratoria. Doctora Mouriz, ¡muchas Felicidades!».

Han pasado ya 30 años desde que Ángela se jubiló, pero le gusta llevar muy cerca de su corazón a la Universidad a la que dedicó toda su vida profesional. Así, todos los días, cuando se levanta, se coloca la medalla de plata que el entonces rector, Alfonso Nieto, le impuso en 1986. «Para mí es un orgullo. Va conmigo a todas partes y además, es muy bonita», dice. 

Ángela es una apasionada de la naturaleza; no hay rincón de Navarra que no haya explorado en sus frecuentes excursiones mientras las fuerzas le acompañaron. «Me encanta el norte de Navarra. Entre mis lugares favoritos están Roncesvalles y la selva de Irati», comenta. Sigue siendo una ávida lectora: repasa a diario la prensa y se entretiene leyendo novelas y ensayos. «Me gusta bastante la novela histórica», comenta. Sobre su mesa y en varias estanterías, atesora libros que van desde una biografía de María Tudor, hasta los recuerdos de la Finca El Cigarral, escrito por uno de los nietos del doctor Gregorio Marañón; o dos ejemplares dedicados a Cantabria y Asturias, con los que Ángela viaja hacia los veranos de su infancia. 

La profesora Mouriz se licenció (1948) y doctoró en Medicina por la Universidad de Madrid. Fue una de las 8 mujeres de una promoción de más de 200 hombres. «Yo quise ser médico, como mi padre, que era muy amigo del doctor Gregorio Marañón, por eso cuando era niña solía ir a El Cigarral, la finca familiar de los Marañón en Toledo», recuerda. “El doctor Marañón era un hombre entrañable».

Llegó a Pamplona el 15 de septiembre de 1954, en un principio, para colaborar en el desarrollo y puesta en marcha de la Escuela de Enfermeras. Después se marchó a Madrid y a Suiza, donde tuvo la posibilidad de colaborar en un hospital y estudiar los niveles de formación profesional y clínica y los sistemas de organización de las enfermeras. A finales de 1955, regresó a Pamplona. Ángela se incorporó al equipo docente de la nueva Escuela de Medicina en las prácticas de Fisiología y en el curso 1957-58, comenzó su andadura como profesora de Farmacología de la Facultad, a la que dedicó la mayor parte de su carrera docente.

Quienes la conocieron en su época de profesora, dicen que era seria y rigurosa en su forma de enseñar. Coincidió en las aulas con María Casal, Gonzalo Herranz, Juan Voltas, Esteban Santiago y tantos otros históricos profesores que pusieron los fundamentos de la Facultad. De esos primeros años, recuerda que «fueron muy difíciles, porque estaba todo por hacer, pero al mismo tiempo estaba todo abierto y era un mundo lleno de posibilidades».

En su curriculum brilla especialmente la prestigiosa beca Humboldt, que ganó en 1965 y que le permitió pasar un año investigando en Múnich, Alemania. Trabajó en el departamento experimental de Neurofisiología del Instituto Max Plank de Psiquiatría de octubre de 1965 a octubre de 1966 a las órdenes de Otto Detlev Creutzfeldt.